Antes de firmar, hay un número que decide casi todo: la cuota mensual del préstamo. Saber de dónde sale te permite detectar cuándo una oferta «con cuotas desde 89 €» esconde cuatro años más de intereses — y comprobar por tu cuenta lo que te dice cualquier comercial.
Qué compone una cuota
En un préstamo personal español se usa el sistema francés: pagas siempre la misma cantidad, pero su reparto interno cambia. Al principio la mayor parte va a intereses y una pequeña porción amortiza capital; al final ocurre lo contrario. Por eso, si cancelas pronto, has amortizado menos capital del que intuyes.
El cálculo de la cuota de un préstamo se apoya en tres variables: el capital que pides, el plazo y el tipo de interés. Nada más — el resto de conceptos (comisión de apertura, seguros) suele pagarse aparte o descontarse del importe que recibes.
La fórmula, sin miedo
La cuota de un préstamo se calcula así:
cuota = capital × i ÷ (1 − (1 + i)⁻ⁿ), donde i es el tipo de interés mensual (el TIN anual dividido entre 12, en tanto por uno) y n el número de mensualidades.
pides 5.000 € a 24 meses con un TIN del 8 %. El interés mensual es 0,08 ÷ 12 = 0,006667. Aplicando la fórmula sale una cuota de unos 226 €, es decir 5.428 € al final del recorrido: 428 € de intereses.
Ese mismo préstamo a 48 meses baja la cuota a unos 122 €, pero los intereses suben hasta cerca de 860 €. Alargar el plazo alivia el mes y encarece el préstamo — siempre, sin excepción.
Compara ofertas por el importe total a devolver, no por la cuota. Es el único número que no se puede maquillar estirando el plazo.
Por qué el TIN no basta
El TIN solo mide el interés. La TAE incorpora además las comisiones obligatorias y la frecuencia de los pagos, así que es la cifra que sirve para comparar entre entidades. Un préstamo con TIN del 6 % y comisión de apertura del 3 % puede salir más caro que otro con TIN del 8 % y sin comisiones. Lo explicamos a fondo en la guía sobre qué es el TAE.
Vigila también los productos vinculados: si para conseguir el tipo bonificado tienes que contratar un seguro de vida o de protección de pagos, ese coste forma parte de lo que pagas aunque aparezca en otra factura.
Los microcréditos se calculan de otra forma
En un préstamo de 300 € a 30 días no hay amortización que valga: pagas un coste fijo y devuelves todo de una vez. Ahí la TAE alcanza cifras de tres dígitos porque anualiza un coste de un mes, y compararla con la de un préstamo a cuatro años no dice gran cosa.
En el corto plazo mira el euro contable: cuánto recibes, cuánto devuelves y en qué fecha. Y comprueba el coste de una prórroga antes de necesitarla, no después.
Amortizar antes de tiempo
La ley de crédito al consumo te permite amortizar total o parcialmente cuando quieras. La entidad puede cobrar una compensación limitada —como máximo el 1 % del importe amortizado si queda más de un año de contrato, y el 0,5 % si queda menos—, y nunca puede superar los intereses que habrías pagado. Al amortizar tienes dos opciones: bajar la cuota o acortar el plazo. La segunda ahorra bastante más.
Calcúlalo antes de pedirlo
Tienes una calculadora de préstamos personales en la portada: ajusta importe y plazo y verás el coste total de cada proveedor, no solo la cuota. Si buscas un préstamo mayor y a más plazo, empieza por la comparativa de préstamos personales; si eres autónomo, las condiciones cambian y las repasamos en préstamos para autónomos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula la cuota de un préstamo sin usar fórmulas?▾
Usa un simulador de préstamos: introduce importe, plazo y TIN y lo obtienes al instante. La fórmula sirve para entender qué mueve el resultado y para detectar ofertas donde los números no cuadran.
¿La cuota puede cambiar durante el préstamo?▾
En un préstamo personal a tipo fijo, no: se mantiene igual hasta el final. Solo cambia si el contrato es a tipo variable, si aplazas una cuota o si renegocias el plazo — y esas operaciones suelen tener coste.
¿Qué parte de la cuota amortiza capital?▾
Al inicio, la menor. En el ejemplo de 5.000 € a 24 meses, de la primera cuota de 226 € unos 33 € son intereses y el resto amortiza; en la última cuota los intereses no llegan a dos euros.
¿Qué pasa si no puedo pagar una cuota?▾
Avisa a la entidad antes del vencimiento: casi todas ofrecen aplazamientos con coste, más baratos que los intereses de demora. Lo que nunca funciona es dejar pasar el recibo. Explicamos las consecuencias en sanciones por impago.